Hablemos sobre el poder que conlleva el uso de las tarjetas de crédito. Como psicólogo financiero, mi objetivo es guiarte hacia una relación sana y consciente con tu dinero.
¿Qué son las tarjetas de crédito?
Las tarjeta de crédito son préstamos que solicitas al banco para cubrir tus gatos. Si no pagas el saldo total al final del período de facturación, el banco te cobra intereses sobre el saldo pendiente. Estos intereses pueden acumularse rápidamente, convirtiendo tus compras en adquisiciones mucho más costosas a largo plazo. (Más abajo te enseño el cálculo matemático de estos intereses).
Este producto creado por gente como tú y como yo, pero que su negocio es ser prestamista, lo que busca es que gastes más y mantengas saldos pendientes en tus tarjetas de crédito. Cuanto más gastas, más dinero ganan ellos en intereses.
Para incentivarte a gastar más, los bancos usan estrategias de marketing y de venta para fomentar un consumo desmedido. Por ejemplo, bonificaciones en forma de puntos, millas aéreas o efectivo cuando te inscribes o usas la tarjeta. Otro ejemplo típico de enganche es que ofrecen tasas de interés introductorias bajas o incluso del 0% durante un período de tiempo determinado. Otra estrategia es que suelen asociarse con marcas para ofrecer descuentos exclusivos o acceso a eventos especiales para los titulares de tarjetas.
No es que esté mal, sólo debes estar consciente que te están bombardeando con publicidad y estrategias para que gastes más, y ellos ganar dinero.
¿Qué pasa si pago el mínimo?
Si eres de las que paga el mínimo todos los meses, quiero que sepas que pagar el mínimo de la tarjeta de crédito no equivale a saldar la deuda, sino a cubrir los intereses.
Supongamos que compras unos zapatos o te vas de rumba con tus amigos y gastas $100 con tu tarjeta de crédito, que tiene un interés del 25% anual. Digamos que el pago mínimo mensual es del 3% del saldo total.
Al hacer la compra, tu saldo en la tarjeta sería de $100. Si solo pagas el mínimo cada mes, que sería el 3% de $100, es decir, $3, estarías cubriendo el pago mínimo. Sin embargo, el resto del saldo, es decir, $97, estaría sujeto a un interés del 25% anual.
Cada mes que pases pagando solo el mínimo, el interés se acumulará sobre el saldo restante de $97. Esto significa que estarás pagando intereses sobre intereses, lo que hace que la deuda crezca rápidamente.
Aquí te enseño la matemática detrás de tu compra:
Mes 1:
Saldo inicial: $100
Interés: $100 * 0.0208 = $2.08
Pago mínimo: $100 * 0.03 = $3
Saldo después del pago mínimo e interés: $100 + $2.08 – $3 = $99.08
Mes 2:
Saldo inicial: $99.08
Interés: $99.08 * 0.0208 = $2.06
Pago mínimo: $99.08 * 0.03 = $2.97
Saldo después del pago mínimo e interés: $99.08 + $2.06 – $2.97 = $98.17
¿Ves como has pagado $5.97 en dos meses, pero tu deuda sigue en $98.17? Es como si sólo hubieses pagado $1.83!
La cantidad exacta de cuánto termines pagando por los $100 que tomaste prestados del banco, dependerá de cuánto tiempo te tome pagar la deuda, pero es probable que termines pagando varias veces el precio original debido a los intereses acumulados.
¿Cúal es la forma correcta de pagar las tarjetas?
La única estrategia efectiva es pagar la totalidad de tu tarjeta cada mes. A mi me gusta pagarlas todos los viernes. Así me aseguro que jamás estoy pagando intereses por las comprar que hago con la tarjeta.
Trata tu tarjeta de crédito como si fuera una extensión de tu cuenta bancaria, es decir, como si fuera una tarjeta de débito. Si no tienes el dinero disponible en la cuenta, no puedes hacer la compra. Este tipo de hábitos te ayuda a mantener el control sobre tus gastos y a evitar la acumulación de intereses.
¿Qué te recomiendo?
- Vive dentro de tus propios medios.
- Evita la tentación de pedir prestado para comprar cosas que realmente no necesitas.
- Ahorra! Haz un fondo de emergencia y planifica tus gastos.
- Aprende a decir no a las compras impulsivas
- Sé consciente de tus hábitos de gasto.
- Paga las tarjetas todos los viernes.
- Y si debes dinero a la tarjeta de crédito, prioriza pagarlas al 100% y no las vuelvas a usar de forma desmedida.
Saludos,
Isabel