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¿Ya tienes digitalizados tus documentos?

Un hábito que puede ahorrarte tiempo, dinero y muchos dolores de cabeza

Cuando pensamos en organizar nuestras finanzas, casi siempre hablamos de presupuestos, ahorro o inversión. Pero hay un hábito muy sencillo que pocas personas hacen y que puede marcar una enorme diferencia cuando más lo necesitas: tener todos tus documentos importantes digitalizados.

Aunque solemos pensar en tener los documentos si pasa una catástrofes, la realidad es que a lo largo de la vida hay muchísimas situaciones en las que agradecerás tener tus documentos a un clic de distancia.

Por ejemplo:

  • Inscribir a un hijo en el colegio.
  • Bautizar a un niño.
  • Casarte.
  • Solicitar un crédito.
  • Abrir una cuenta bancaria.
  • Comprar o vender una vivienda.
  • Alquilar un inmueble.
  • Aplicar a un trabajo.
  • Tramitar una visa o un pasaporte.
  • Hacer una reclamación al seguro.
  • Resolver una herencia o los trámites tras el fallecimiento de un familiar….

En lugar de pasar horas buscando papeles en carpetas o cajas, simplemente abres tu carpeta digital y encuentras todo en segundos.

¿Qué documentos deberías guardar?

Mi recomendación es crear una carpeta para cada miembro de la familia y mantenerla actualizada.

Documentos personales

  • Cédula de identidad.
  • Pasaporte.
  • Partida de nacimiento.
  • Partida de matrimonio o divorcio.
  • Partida de bautismo (si aplica).

Documentos del patrimonio

  • Documentos de viviendas.
  • Documentos de vehículos.
  • Terrenos o locales comerciales.
  • Contratos de alquiler.

Seguros

  • Pólizas de salud.
  • Seguro de vida.
  • Seguro de vivienda.
  • Seguro de vehículo.

Información financiera

  • Datos de cuentas bancarias.
  • Información de inversiones.
  • Créditos vigentes.

Información médica

  • Carnet del seguro.
  • Lista de medicamentos permanentes.
  • Alergias importantes.
  • Grupo sanguíneo.

¿Dónde guardar esta información?

Lo ideal es tener más de una copia. Puedes guardar una versión en una plataforma en la nube como Google Drive, iCloud, OneDrive o Dropbox. También es recomendable tener una copia en un disco duro externo o una memoria USB.

Si compartes tu vida con tu pareja o tienes hijos adultos, asegúrate de que al menos una persona de confianza sepa cómo acceder a esa información si algún día tú no puedes hacerlo.

Protege tu información

Estos documentos contienen datos muy sensibles. Por eso utiliza contraseñas fuertes, activa la verificación en dos pasos y evita guardar información importante en dispositivos compartidos sin protección. La organización también implica cuidar la privacidad de tu información.

Una tarde que puede hacer una gran diferencia

Ojalá nunca tengas que usar esta carpeta por una emergencia. Pero la realidad es que, a lo largo de la vida, sí o sí habrá momentos en los que agradecerás haber dedicado unas horas a organizarla.

La planificación financiera no consiste únicamente en ahorrar e invertir. También consiste en prepararnos para que, cuando la vida nos sorprenda con situaciones que no podemos controlar, tengamos más opciones, menos estrés y podamos concentrarnos en lo verdaderamente importante: cuidar de nuestra familia y empezar a reconstruir.

Isa Bermúdez Febres